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Museo Nacional del Grabado

El grabado, un arte para niños

Las distintas técnicas de grabado fueron protagonistas en los primeros libros infantiles ilustrados. El colectivo “La matriz del asunto” nos cuenta por qué son tan atractivas para los niños y niñas

La litografía, xilografía y aguafuertes son casi tan antiguas como la imprenta, pero se comenzaron a utilizar en los libros infantiles a partir del siglo XVII. Los primeros libros para niños carecían de colores e imágenes  y eran utilizados para la enseñanza de la región y la lectoescritura. Pasaron cientos de años hasta que la literatura infantil, como género literario en sí mismo, se consolidó: “Alicia en el país de la maravillas”(1865) y los cuentos de los hermanos Grimm son un ejemplo universal de ello.


En la actualidad, si bien hay programas digitales que simulan los efectos de las técnicas de grabado, la xilografía, las aguafuertes, aguatintas y la serigrafía se mantienen vivas en múltiples ilustraciones gracias al trabajo de artistas comprometidos y apasionados por las técnicas.

“En este mundo tan inmediato, el grabado pone a los pibes en un universo donde tienen que trabajar con tiempo y cuidado: tomar la prensa de grabado, la cuchara de madera, mirar y reconocer las diferentes tintas, entintar, estampar, dejar secar. Es una técnica artesanal que a veces está muy lejos de su cotidiano”, señala Sergio Artola, grabador.


Sergio y Alejandra Fernández forman parte del colectivo “La matriz del asunto”, donde realizan talleres de grabado para niños en los museos nacionales y cuentan la experiencia de trabajo entre el arte y los más chicos.

Alejandra explica que el disparador de los talleres se basa en indagar sobre qué es grabar, y los chicos de inmediato lo vinculan con  grabar películas y grabar audios de whatsapp. Partiendo de esas relaciones, van introduciendo elementos del grabado al universo infantil.


“Trabajamos una adaptación de xilografía sobre una placa de tergopol, tallándola con lápiz y palitos, usando el clásico rodillo, tintas y la estampación manual. También la monocopia que se logra aplicando un papel con pintura húmeda sobre una placa diseñada, y al frotar el reverso, se transfiere la imagen”.

Para "La matriz del asunto" el mundo del grabado es un universo bastante cerrado, debido a que las técnicas no son tan conocidas como las de otras artes visuales; sin embargo, se lo puede considerar como una de las artes más masivas y populares, ya que se pueden hacer infinitas copias, todas originales, partiendo de una misma matriz.

“Todo lo que se produce en los talleres, se lo llevan. El grabado tiene la característica de poder hacer copias infinitas, y los chicos les llevan al abuelo, al tío, a una amiga. Ver que hay una obra que puede ser única pero que puede tener varias copias, que podés hacer lo mismo pero con distintos colores, es un universo que los tienta y les llama la atención”.