La gráfica calidosa de La Linterna

En las últimas décadas venimos experimentando como las crisis económicas y las transformaciones tecnológicas obligaron a imprentas emblemáticas a fundir el plomo de sus tipos móviles. “¡Agúzate que te están velando!” canta Bobby Cruz al ritmo de la orquesta de Richie Ray. Esta misma expresión podría estar dirigida al taller gráfico La Linterna, fundado en 1934 en el barrio de San Antonio, Cali. Este espacio logró imprimir un nuevo capítulo a su historia. Ante la amenaza de cierre de sus puertas, Patricia Prado Pabón, Fabián Villa y una nueva generación de diseñadorxs y artistas, colaboraron en la reconversión de esta imprenta publicitaria hacia un colectivo gráfico contemporáneo. En este proceso fueron dejando atrás el modelo de producción a demanda y apostaron por la autogestión. Si hasta entonces el taller trabajaba a la espera del encargo de un cliente, ahora son ellxs mismos quienes idean las campañas, establecen vínculos con lxs artistas y atienden su propia tienda. Este proceso de construcción de comunidad y redes afectivas se materializó a partir de vínculos sostenidos no solo con el barrio y la ciudad, sino también con el resto de la región y el mundo. En la actualidad, La Linterna no es estríctamente un taller de impresión. Sus prensas de 1870 y 1890 se resisten a interrumpir el ritmo de otras épocas, dando vida a un proyecto concebido como centro de creación artística en el que se fomenta el cruce entre gestores culturales, ilustradores y músicxs, vecinos y turistas. Allí se estampan carteles que intervienen las calles, cuentan historias, habitan hogares, recuerdan canciones.

“Este oficio es de untarse” dice el maestro Héctor. Junto a Olmedo y Jaime son la vieja guardia que comenzó esta familia colectiva formando a una nueva generación de grabadores, en sus hijos Dilan, David y Fernando, a quienes se suma Aleyda, madre y encargada de la tienda. Gubia en mano traducen en volúmen y cuerpo el capricho creativo de lxs diseñadorxs. A golpe y presión se vierte sobre el papel un estilo único en el mundo. La esencia del guaguancó se da en esa combinación técnica de tipos móviles con ilustraciones talladas en linóleo. Todo estampado en una paleta de color irreverente y tropical, como las letras y personajes de esta salsa brava que no debe ser otra sustancia distinta a la tinta misma con la que se imprimen sus carteles. Una conjunción tan autóctona que no se encuentra en ningún otro taller gráfico. Un rumbón gráfico se acerca derrochando color y sabor. Una descarga de tinta y son. Desde la sucursal del cielo, un vacilón para los ojos. Acércate que estamo’ en salsa.

Cuándo

A partir del 21 Oct. 2022
Hasta el 3 Feb. 2023

Dónde

Museo Nacional del Grabado

Riobamba 985 Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires